Licenciada en Pedagogía, lectora voraz desde que era niña, siempre he sentido cierta conexión con las palabras, corrigiendo mentalmente los errores de lo que leía, casi sin pretenderlo. Es por eso que finalmente, después de más de cinco años administrando un blog literario (Amor y Palabras), con el que espero continuar durante mucho más tiempo, me he decidido a hacer real lo que solo imaginaba, y por eso, soy correctora ortotipográfica.